ESPÍRITU DE AMOR

ESPÍRITU DE AMOR

DULCE ESPÍRITU DEL ALMA

DULCE ESPÍRITU DEL ALMA

DON DE SABIDURÍA

DON DE SABIDURÍA

DON DE ENTENDIMIENTO

DON DE ENTENDIMIENTO

DON DE TEMOR

DON DE TEMOR

jueves, 18 de diciembre de 2008

VIRGEN Y ESPOSA INMACULADA DEL ESPÍRITU SANTO



La imagen de la relación nupcial entre el Espíritu y María, está queriendo expresar dos realidades. Primera, que nunca el Espíritu de Dios ha penetrado tanto en una persona humana, adueñándose totalmente de ella, transformándola y convirtiéndola en puro instrumento suyo, como lo hizo en la Madre de Dios. Y segunda, que nunca una persona se ha dejado poseer y guiar por el Espíritu con total disponibilidad y confianza como María. De ahí que la acción del Espíritu en María sea un lugar privilegiado para comprender mejor su acción en todos nosotros. Y que, igualmente, la libre y amorosa colaboración de María con el Espíritu, sea el modelo de toda relación con el Espíritu santificador.


lunes, 15 de diciembre de 2008

ORACIÓN DE ADORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO


Os adoro, Espíritu Santo paráclito, por mi Dios y Señor, y os doy infinitas gracias con toda la corte celestial en nombre de la santísima Virgen, vuestra amantísima Esposa por todos los dones y privilegios con que la adornastéis, especialmente por aquella perfectísima y divina caridad con que inflamastéis su santísimo y purísimo corazón en el acto de su gloriosísima Asunción al cielo.

Y humildemente os suplico en nombre de vuestra inmaculada Esposa, me otorguéis la gracia de perdonarme todos los gravísimos pecados que hé cometido desde el primer instante en que pude pecar; hasta el presente, de los cuales me duelo infinitamente, con propósito de morir antes que volver mas a ofender a vuestra divina Majestad; y por los altísimos méritos y eficacísima proteccion de vuestra amantísima Esposa os suplico me concedais a mí y a nosotros el preciosísimo don de vuestra gracia y divino amor, otorgándome aquellas luces y particulares auxilios con los cuales vuestra eterna Providencia ha predeterminado salvarme, y conducirme a sí.

Amén!

domingo, 23 de noviembre de 2008

VEN ESPIRITU SANTO

domingo, 9 de noviembre de 2008

EL ESPÍRITU SANTO

domingo, 7 de septiembre de 2008

ESPÍRITU SANTO TE LLAMO ESCÚCHAME



Espíritu Santo, concededme para mí, para mi esposo(a) y para mis hijos,
aquellos dones divinos con que fortalecisteis a los Apóstoles; aquella gracia
poderosa que ilumina el entendimiento, mueve dulcemente la voluntad, y vence
gloriosamente la concupiscencia.

Concédenos el don de una clara inteligencia,
el conocimiento del bien y buena
voluntad de ejercitarlo.
Tomad bajo vuestra divina protección a mis hijos;
preservadlos de toda pasión vergonzosa; protegedlos, libradlos de caer en los lazos de la seducción con que el demonio intenta hacerlos caer en el pecado.
Hacedlos humildes, obedientes,
honrados y temerosos de Dios;
amantes de la verdad y de la religión.
Dadles gracia para vencer los vicios y pasiones.
Y a mi concededme la gracia y el acierto necesario para educarlos y dirigirlos y
hacerme obedecer de ellos.
¡Ven, Espíritu Divino!

Respira en mí, oh Espíritu Santo,
Para que sea santo mi pensar.
Impéleme, oh Espíritu Santo,
Para que sea santa mi actitud.
Atráeme, oh Espíritu Santo,
Para que yo ame lo que es santo.
Fortaléceme, oh Espíritu Santo.
Protégeme, oh Espíritu Santo,
Para que jamás pierda lo que es santo.

domingo, 17 de agosto de 2008

PRECES POR LOS SACERDOTES


A nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, Dale, Señor, tu corazón de Buen Pastor.
A los sucesores de los Apóstoles,
Dales, Señor, solicitud paternal por sus sacerdotes.
A los obispos puestos por el Espíritu Santo,
Compromételos con sus ovejas, Señor.
A los párrocos,
Enseñales a servir y a no desear ser servidos, Señor.
A los confesores y directores espirituales,
Hazlos, Señor, instrumentos dóciles de tu Espíritu.
A los que anuncian tu palabra,
Que comuniquen espíritu y vida, Señor.
A los que trabajan por la juventud,
Que la comprometan contigo, Señor.
A los que trabajan entre los pobres,
Haz que te vean y te sirvan en ellos, Señor.
A los que atienden a los enfermos, Que les enseñen el valor del sufrimiento, Señor.
A los sacerdotes pobres,
Socórrelos, Señor.
A los sacerdotes ancianos,
Dales alegre esperanza, Señor.
A los tristes y afligidos,
Consuélalos, Señor.
A los sacerdotes turbados,
Dáles tu paz, Señor.
A los que estan en crisis,
Muéstrales tu camino, Señor.
A los calumniado y perseguidos,
Defiende su causa, Señor.
A los sacerdotes tibios,
Inflámalos, Señor.
A los desalentados,
Reanímalos, Señor.
A los que aspiran al sacerdocio,
Dáles la perseverancia, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales fidelidad a ti y a tu Iglesia, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales obediencia y amor al Papa, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Vivan en comunión con su Obispo, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Sean uno, como Tú y el Padre, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Promuevan los justicia con que Tú eres justo, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Colaboren en la unidad del presbiterio, Señor.
Que todos los sacerdotes
llenos de ti, Vivan con alegría en el celibato, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales la plenitud del Espíritu y transfórmalos en ti, Señor.

De manera especial te ruego por aquellos sacerdotes por quienes he recibido tus gracias: el sacerdote que me bautizó, los que me han absuelto mis pecados reconciliándome contigo y con tu Iglesia. Aquellos en cuyas misas he participado y que me han dado tu cuerpo en alimento. Los que me han transmitido tu palabra y los que me han ayudado y conducido hacia ti.

Divino Corazón de Jesús, Corazón lleno de celo por la gloria de tu Padre, te rogamos por todos los sacerdotes, por tu Espíritu Santo llénalos de Fe, de celo y de amor. Asi sea.

viernes, 4 de julio de 2008

NO PROVOQUEÍS MÁS AL SANTO ESPÍRITU DE DIOS


No salga de vuestra boca palabra desedificante, sino la que sirva para la necesaria edificación, comunicando la gracia a los oyentes.

Y no provoquéis más al santo Espíritu de Dios, con el cual fuisteis marcados para el día de la redención.

Desterrad de entre vosotros todo exacerbamiento, animosidad, ira, pendencia, insulto y toda clase de maldad.

Sed, por el contrario, bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonaos mutuamente como también Dios os ha perdonado en Cristo.


Cruz Familia