ESPIRITU SANTO SANTIFICANOS

"SECRETARIAS Y APOSTOLES DE LA DIVINA MISERICORDIA"

ESPÍRITU SANTO, FORTALECENOS, PURIFICANOS, SANTIFICANOS.

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OFRECIMIENTO DE VIDA

lunes, 15 de diciembre de 2008

ORACIÓN DE ADORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO


Os adoro, Espíritu Santo paráclito, por mi Dios y Señor, y os doy infinitas gracias con toda la corte celestial en nombre de la santísima Virgen, vuestra amantísima Esposa por todos los dones y privilegios con que la adornastéis, especialmente por aquella perfectísima y divina caridad con que inflamastéis su santísimo y purísimo corazón en el acto de su gloriosísima Asunción al cielo.

Y humildemente os suplico en nombre de vuestra inmaculada Esposa, me otorguéis la gracia de perdonarme todos los gravísimos pecados que hé cometido desde el primer instante en que pude pecar; hasta el presente, de los cuales me duelo infinitamente, con propósito de morir antes que volver mas a ofender a vuestra divina Majestad; y por los altísimos méritos y eficacísima proteccion de vuestra amantísima Esposa os suplico me concedais a mí y a nosotros el preciosísimo don de vuestra gracia y divino amor, otorgándome aquellas luces y particulares auxilios con los cuales vuestra eterna Providencia ha predeterminado salvarme, y conducirme a sí.

Amén!

3 comentarios:

mauricio arguello dijo...

le doy grasias a Dios y a quien escribio esta pagina que el espiritu santo la ilumine y que siga siendo firme en la fe

miriam dijo...

MERCEDES, ESTOY ACOMPAÑANDO EN TU BLOG AL SANTISIMO Y FESTEJANDO LA VENIDA DEL ESPIRITU SANTO.
FELIZ DIA.
MIRIAM JUANA POZO

miriam dijo...

El Greco. Pentecostés. 1596-1600
Museo del Prado, Madrid
Web Gallery of Art
El Espíritu Santo se apareció bajo la forma de paloma y de fuego; porque a todos los que llena, los hace sencillos y los anima a obrar; los hace sencillos con la pureza, y los anima con la emulación; pues a Dios no puede serle grata la sencillez sin celo, ni el celo sin sencillez

San Gregorio Magno
Hom. 30 sobre los Evang.

VEN, ESPÍRITU SANTO [1]

Ven, Espíritu Santo,
y envía del Cielo
un rayo de tu luz.

Ven, padre de los pobres,
ven, dador de gracias,
ven luz de los corazones.

Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
su dulce refrigerio.

Descanso en la fatiga,
brisa en el estío,
consuelo en el llanto.

¡Oh luz santísima!
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles.

Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.

Lava lo que está manchado,
riega lo que está árido,
sana lo que está herido.

Dobla lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está extraviado.

Concede a tus fieles,
que en Ti confían
tus siete sagrados dones.

Dales el mérito de la virtud,
dales el puerto de la salvación,
dales la felicidad eterna.

con amor miriam juana pozo argentina