ESPÍRITU DE AMOR

ESPÍRITU DE AMOR

DULCE ESPÍRITU DEL ALMA

DULCE ESPÍRITU DEL ALMA

DON DE SABIDURÍA

DON DE SABIDURÍA

DON DE ENTENDIMIENTO

DON DE ENTENDIMIENTO

DON DE TEMOR

DON DE TEMOR

domingo, 7 de septiembre de 2008

ESPÍRITU SANTO TE LLAMO ESCÚCHAME



Espíritu Santo, concededme para mí, para mi esposo(a) y para mis hijos,
aquellos dones divinos con que fortalecisteis a los Apóstoles; aquella gracia
poderosa que ilumina el entendimiento, mueve dulcemente la voluntad, y vence
gloriosamente la concupiscencia.

Concédenos el don de una clara inteligencia,
el conocimiento del bien y buena
voluntad de ejercitarlo.
Tomad bajo vuestra divina protección a mis hijos;
preservadlos de toda pasión vergonzosa; protegedlos, libradlos de caer en los lazos de la seducción con que el demonio intenta hacerlos caer en el pecado.
Hacedlos humildes, obedientes,
honrados y temerosos de Dios;
amantes de la verdad y de la religión.
Dadles gracia para vencer los vicios y pasiones.
Y a mi concededme la gracia y el acierto necesario para educarlos y dirigirlos y
hacerme obedecer de ellos.
¡Ven, Espíritu Divino!

Respira en mí, oh Espíritu Santo,
Para que sea santo mi pensar.
Impéleme, oh Espíritu Santo,
Para que sea santa mi actitud.
Atráeme, oh Espíritu Santo,
Para que yo ame lo que es santo.
Fortaléceme, oh Espíritu Santo.
Protégeme, oh Espíritu Santo,
Para que jamás pierda lo que es santo.

domingo, 17 de agosto de 2008

PRECES POR LOS SACERDOTES


A nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, Dale, Señor, tu corazón de Buen Pastor.
A los sucesores de los Apóstoles,
Dales, Señor, solicitud paternal por sus sacerdotes.
A los obispos puestos por el Espíritu Santo,
Compromételos con sus ovejas, Señor.
A los párrocos,
Enseñales a servir y a no desear ser servidos, Señor.
A los confesores y directores espirituales,
Hazlos, Señor, instrumentos dóciles de tu Espíritu.
A los que anuncian tu palabra,
Que comuniquen espíritu y vida, Señor.
A los que trabajan por la juventud,
Que la comprometan contigo, Señor.
A los que trabajan entre los pobres,
Haz que te vean y te sirvan en ellos, Señor.
A los que atienden a los enfermos, Que les enseñen el valor del sufrimiento, Señor.
A los sacerdotes pobres,
Socórrelos, Señor.
A los sacerdotes ancianos,
Dales alegre esperanza, Señor.
A los tristes y afligidos,
Consuélalos, Señor.
A los sacerdotes turbados,
Dáles tu paz, Señor.
A los que estan en crisis,
Muéstrales tu camino, Señor.
A los calumniado y perseguidos,
Defiende su causa, Señor.
A los sacerdotes tibios,
Inflámalos, Señor.
A los desalentados,
Reanímalos, Señor.
A los que aspiran al sacerdocio,
Dáles la perseverancia, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales fidelidad a ti y a tu Iglesia, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales obediencia y amor al Papa, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Vivan en comunión con su Obispo, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Sean uno, como Tú y el Padre, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Promuevan los justicia con que Tú eres justo, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Colaboren en la unidad del presbiterio, Señor.
Que todos los sacerdotes
llenos de ti, Vivan con alegría en el celibato, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales la plenitud del Espíritu y transfórmalos en ti, Señor.

De manera especial te ruego por aquellos sacerdotes por quienes he recibido tus gracias: el sacerdote que me bautizó, los que me han absuelto mis pecados reconciliándome contigo y con tu Iglesia. Aquellos en cuyas misas he participado y que me han dado tu cuerpo en alimento. Los que me han transmitido tu palabra y los que me han ayudado y conducido hacia ti.

Divino Corazón de Jesús, Corazón lleno de celo por la gloria de tu Padre, te rogamos por todos los sacerdotes, por tu Espíritu Santo llénalos de Fe, de celo y de amor. Asi sea.

viernes, 4 de julio de 2008

NO PROVOQUEÍS MÁS AL SANTO ESPÍRITU DE DIOS


No salga de vuestra boca palabra desedificante, sino la que sirva para la necesaria edificación, comunicando la gracia a los oyentes.

Y no provoquéis más al santo Espíritu de Dios, con el cual fuisteis marcados para el día de la redención.

Desterrad de entre vosotros todo exacerbamiento, animosidad, ira, pendencia, insulto y toda clase de maldad.

Sed, por el contrario, bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonaos mutuamente como también Dios os ha perdonado en Cristo.


Cruz Familia

martes, 17 de junio de 2008

ESPÍRITU SANTO




Nos dice la Reina de la Paz:

Viernes 21 de OCTUBRE de 1983. "Lo más importante es rezar al Espíritu Santo para que descienda sobre vosotros. Cuando uno lo posee, lo tiene todo. Las personas cometen un error al invocar a los santos solamente, cuando piden algo".

Adviento 1983. "Comenzad invocando al Espíritu Santo cada día. Lo más importante es rezar al Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo desciende sobre la Tierra, entonces todo se aclara y todo se transforma".

OCTUBRE DE 1984. "Lo más importante en la vida espiritual es el pedir el don del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo viene, entonces la paz se establece. Cuando esto ocurre, todo cambia alrededor de vosotros".

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO (Enseñada por la Ssma. Virgen al P. Gobbi)

(Esta invocación conviene decirla muy frecuentemente, especialmente antes de hacer alguna actividad o de rezar)

Ven Espíritu Santo. Ven por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, tu amadísima Esposa.

DEVOCIÓN AL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo, como en tiempos de San Pablo, es el Gran desconocido entre los cristianos. Son muchos los fieles que recurren a los santos y olvidan al autor de la Gracia, al dulce Huésped de las almas.

El Espíritu Santo es el Alma de la Iglesia. La asiste constantemente en su gobierno y en su enseñanza infalible, y la Iglesia lo invoca antes de emprender sus obras, e invita a los fieles a recurrir al Espíritu Divino en toda actividad.

Somos templos del Espíritu Santo, es nuestro dulce Huésped, el Consolador y Santificador de nuestras almas. Los Apóstoles al recibirlo quedaron transformados.

¡Cuántas almas deseosas de perfección están como estancadas porque no invocan al Espíritu Santo! ¡Desean ser santas sin pensar casi en el Santificador!

Sacerdotes difundid por todas partes esta preciosísima devoción. ¡Que todos los fieles reciban este Mensaje!

Experimentarán un gran cambio en sus almas, verán nuevos horizontes, se maravillarán de sus progresos espirituales.

Invocando al Divino Espíritu, fuente de fuerza, luz y consuelo, Él los llenará con sus siete dones y morará en ellos como consuelo y guía.

¡Felices las almas devotas del Espíritu Santo! Empiezan ya su cielo sobre la tierra, haciéndose acreedoras a gracias escogidas y recibiendo fuerza especial para corresponder a sus divinas inspiraciones.

El Espíritu Santo es el Dios del Amor.

¡Amemos al Amor!


miércoles, 4 de junio de 2008

SÚPLICA AL ESPÍRITU SANTO






Oh, Espíritu Santo, dulce huésped de mi alma, apiadaos de mis miserias, sacadme del error y concededme el perdón de mis faltas.

Oh, Espíritu del Padre y del Hijo, haced con vuestra gracia que pueda siempre decir de todo corazón: "¡Hágase Señor tu santa voluntad!"

Espíritu de Sabiduría, reinad en todos mis pensamientos, palabras y obras, desde ahora hasta la hora de mi muerte.

Espíritu de Entendimiento; iluminadme y enseñadme.

Espíritu de Consejo; suplid mi falta de experiencia.

Espíritu de Ciencia; libradme de mi ignorancia.

Espíritu de Fortaleza; hacedme fuerte en el servicio de Dios; dadme valor para proceder en todo con bondad y benevolencia, con dulzura y fidelidad, con paciencia y amor, con alegría y magnanimidad.

Espíritu de Piedad; hacedme íntimo en mis relaciones con Dios.

Espíritu de Temor de Dios; líbrame de todo mal.

Espíritu de Paz; dadme vuestra Paz.

Espíritu de Santidad, adornad con las celestiales virtudes de pureza el templo de mi alma y preservadla de la mancha del pecado.

Amén!

domingo, 11 de mayo de 2008

RECIBID EL ESPÍRITU SANTO



Al Llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno.

Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra.

Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos, preguntaban: -
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa?

Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.»
Palabra de Dios.

sábado, 10 de mayo de 2008

VÍSPERAS DE PENTECOSTES





Himno: VEN, CREADOR, ESPÍRITU AMOROSO

Ven, Creador, Espíritu amoroso,
ven y visita el alma que a ti clama
y con tu soberana gracia inflama
los pechos que criaste poderoso.



Tú que abogado fiel eres llamado,
del Altísimo don, perenne fuente
de vida eterna, caridad ferviente,
espiritual unción, fuego sagrado.



Tú te infundes al alma en siete dones,
fiel promesa del Padre soberano;
tú eres el dedo de su diestra mano,
tú nos dictas palabras y razones.



Ilustra con tu luz nuestros sentidos,
del corazón ahuyenta la tibieza,
haznos vencer la corporal flaqueza,
con tu eterna virtud fortalecidos.



Por ti, nuestro enemigo desterrado,
gocemos de paz santa duradera,
y, siendo nuestro guía en la carrera,
todo daño evitemos y pecado.



Por ti al eterno Padre conozcamos,
y al Hijo, soberano omnipotente,
y a ti, Espíritu, de ambos procedente,
con viva fe y amor siempre creamos. Amén.



PRECES

Celebremos la gloria de Dios, quien, al llegar a su término en Pentecostés los cincuenta días de Pascua, llenó a los apóstoles del Espíritu Santo, y supliquemos con ánimo gozoso y confiado, diciendo:

Envía tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra.

Tú que, al comienzo de los tiempos, creaste el cielo y la tierra y, al llegar la etapa final de la historia, quisiste que Cristo fuera cabeza de toda la creación,
por tu Espíritu renueva la faz de la tierra y conduce a los hombres a la salvación.

Tú que infundiste el aliento de vida en el rostro de Adán,
envía ahora tu Espíritu a la Iglesia, para que, vivificada y rejuvenecida, comunique tu vida al mundo.

Ilumina a todos los hombres con la luz de tu Espíritu y disipa las tinieblas de nuestro mundo,
para que el odio se convierta en amor, el sufrimiento en gozo y la guerra en paz.

Fecundiza el mundo con tu Espíritu, agua viva que mana del costado de Cristo,
para que la tierra entera se vea libre de todo mal.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Tú que, por obra del Espíritu Santo, conduces sin cesar a los hombres a la vida eterna,
dígnate llevar, por este mismo Espíritu, a los difuntos al gozo eterno de tu presencia.

Dirijámonos ahora al Padre con las palabras que el Espíritu del Señor resucitado pone en nuestros labios:

Padre nuestro...

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que has querido que la celebración del misterio pascual se prolongara simbólicamente durante cincuenta días, te pedimos que, por la acción del Espíritu Santo, lleves a la unidad en el amor a todas las naciones de la tierra, y que sus diversas lenguas se unan para proclamar unánimemente la gloria de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.